Pago aplazado de los derechos de importación y del IVA
Las empresas solo pagan derechos de importación e IVA cuando introducen las mercancías en el mercado de la UE. De este modo, mejoran su flujo de caja y limitan la inmovilización de capital.
Flexibilidad en la distribución
Las empresas almacenan mercancías hasta que determinan su destino. De este modo, pueden responder con flexibilidad a la demanda del mercado.
Reexportación sin costes
Las empresas vuelven a exportar mercancías a países fuera de la UE sin tener que pagar derechos de importación ni IVA.
Valor añadido en el almacenamiento
Dentro de un depósito de Aduanas, las empresas prestan servicios de valor añadido (VAS), como el embalaje, el etiquetado o el montaje, sin alterar el régimen aduanero de las mercancías.
Cumplimiento normativo y seguridad
Las autoridades aduaneras supervisan estrictamente el almacenamiento, con el fin de que las empresas cumplan la normativa y garanticen la seguridad de los productos.
Ahorro de costes
Las empresas ahorran considerablemente en costes logísticos al optimizar su flujo de caja y evitar el doble pago de derechos de aduana.