El proceso de transporte de mercancías peligrosas se desarrolla en pasos claros que se centran por completo en la seguridad y el cumplimiento normativo:
- Clasificación e identificación
Las mercancías se clasifican en una de las nueve categorías de mercancías peligrosas según IATA, tales como explosivos, gases, líquidos inflamables, sustancias tóxicas y baterías de litio.
- Embalaje
La carga se embala de acuerdo con las estrictas instrucciones de embalaje (Packing Instructions – PI) del Código de Transporte de Mercancías Peligrosas ( IATA , DGR). Solo se permiten embalajes homologados por la ONU.
- Etiquetado y marcado
Cada embalaje lleva etiquetas y marcas claras que indican el tipo de peligro. Esto es esencial para una manipulación rápida y correcta en los aeropuertos.
- Documentación
Es obligatoria una «Declaración del expedidor de mercancías peligrosas». Este documento contiene todos los detalles de las sustancias peligrosas y es verificado por la compañía aérea y Aduanas.
- Controles de seguridad y aceptación
Antes de la salida, los envíos son inspeccionados por personal especialmente formado de las compañías aéreas y los aeropuertos. La carga solo puede embarcarse tras su aprobación.
- Vuelo y seguimiento
Durante el transporte, las mercancías se colocan en compartimentos especiales, a menudo separados de otras cargas. La supervisión digital permite conocer el estado y las condiciones de las mismas.
- Despacho de aduanas y transporte posterior
A la llegada se lleva a cabo el despacho de aduanas. A continuación, Neele-Vat se encarga del transporte posterior seguro por carretera o ferrocarril, en plena conformidad con la normativa ADR.