El proceso de transporte refrigerado está diseñado para garantizar la máxima seguridad del producto, desde el momento de la carga hasta la entrega:
- Reserva y preparación
En primer lugar, el cliente especifica el rango de temperatura deseado (de -25 °C a +25 °C), los horarios de carga y descarga y el tipo de producto. A partir de ahí, Neele-Vat selecciona la configuración adecuada del remolque, la ruta y la planificación.
- Preenfriamiento y control de remolques
A continuación, antes de la salida, Neele-Vat ajusta el remolque frigorífico a la temperatura adecuada. Para ello, el equipo comprueba los sensores y las unidades de refrigeración con el fin de garantizar unas condiciones estables.
- Carga en España
A continuación, los conductores formados cargan la mercancía en entornos refrigerados. Al mismo tiempo, el sistema registra la temperatura y la sella digitalmente mediante un sistema de monitorización.
- Transporte de larga distancia a los Países Bajos
A continuación, los remolques circulan por corredores fijos (como Barcelona – Lyon – Venlo – Róterdam) con seguimiento de la temperatura las 24 horas del día, los 7 días de la semana. En cuanto se producen desviaciones, el sistema de la torre de control las detecta y corrige de inmediato.
- Descarga y control de calidad
A su llegada a los Países Bajos, Neele-Vat comprueba la estabilidad de la temperatura, el precintado y el estado general de la mercancía. A continuación, los clientes reciben un comprobante de entrega digital (POD) y un historial de temperatura por cada envío.
- Informes y análisis
Los datos sobre temperatura, emisiones de CO₂ y plazos de entrega se almacenan y comparten a través del portal del cliente con fines de garantía de calidad y auditorías.