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Lo que está en juego.
El presidente Donald Trump ha anunciado sus planes de imponer un arancel del 25% a la importación de productos de la Unión Europea, especialmente en el sector del automóvil. Según Trump, la UE tiene una ventaja comercial injusta sobre Estados Unidos.

Impacto en el sector logístico
Estos aranceles a la importación podrían tener un profundo impacto en la logística europea. Una caída de las exportaciones a EE.UU. podría provocar una disminución de los volúmenes de transporte, lo que afectaría directamente a los horarios y al despliegue de recursos. Las empresas que dependen del comercio transatlántico deberían contar con plazos de entrega más largos y posibles cambios en las rutas de transporte. Además, la incertidumbre en torno a los aranceles comerciales puede provocar fluctuaciones de la demanda y flujos de transporte menos previsibles.

¿Cómo puede prepararse el sector?
Para hacer frente a estos retos, la flexibilidad de los procesos logísticos es crucial. El uso de un sistema de gestión del transporte (TMS) puede ayudar a las empresas de transporte a planificar de forma más eficiente y responder con mayor rapidez a los cambios del mercado. Mediante la optimización inteligente de rutas y el procesamiento digital de pedidos, las empresas mantienen su agilidad y pueden acceder más fácilmente a mercados alternativos.