¿No hay e-truck por la congestión de la red? Estas son las (caras) lagunas de la red eléctrica
24-03-2026
enBeau van den Berg/8 de abril de 2026/enTransportes
La creciente congestión de la red plantea un serio problema a las empresas de transporte que quieren invertir en camiones eléctricos. Debido a la falta de capacidad disponible en la red, las empresas se enfrentan a largos tiempos de espera para nuevas conexiones, lo que ralentiza la sostenibilidad de las flotas.
Muchos transportistas se ven obligados a encontrar soluciones creativas para que su flota eléctrica siga funcionando. Entre ellas, el uso de paneles solares combinados con sistemas de baterías, que pueden almacenar la energía generada localmente y utilizarla para cargar los e-trucks.
Aunque técnicamente viables, estas soluciones conllevan importantes inversiones y limitaciones de capacidad. Como resultado, en la práctica, a menudo sigue siendo difícil cargar los camiones de forma completa y eficiente.
La urgencia por ser más sostenibles se ve incrementada por las próximas normativas, como la tasa sobre camiones, y por la creciente demanda de transporte más sostenible por parte de los clientes. La conducción eléctrica puede aportar beneficios económicos con el tiempo, pero la infraestructura necesaria sigue siendo un factor limitante.
Esto sitúa a las empresas de transporte ante un dilema estratégico: invertir en soluciones sostenibles de rentabilidad incierta o posponer temporalmente la transición.
Alternativas como el hidrógeno siguen teniendo un uso limitado en el transporte por carretera. Los elevados costes, la limitada disponibilidad de infraestructuras y las incertidumbres tecnológicas hacen que la conducción eléctrica con baterías siga siendo, de momento, la principal vía hacia la sostenibilidad.
Al mismo tiempo, la demanda de camiones eléctricos crece, pero su implantación se ve frenada por la limitada disponibilidad de infraestructuras de recarga y capacidad de la red.
Las limitaciones de la infraestructura de recarga tienen implicaciones directas en la planificación operativa. Las empresas tienen que tener en cuenta los tiempos de carga, la capacidad disponible y las posibles opciones alternativas, como la carga en carretera o en lugares remotos.
Estas alternativas suelen implicar costes y complejidad adicionales, como tiempos de espera más largos, tarifas energéticas más altas o costes de personal adicionales.
Para reducir el impacto de la congestión de la red, la colaboración dentro del sector es cada vez más importante. Compartir las instalaciones de recarga y aprovechar las redes de recarga externas puede ayudar a utilizar la capacidad de forma más eficiente.
Además, los contratos energéticos flexibles y los sistemas de recarga inteligentes pueden ayudar a repartir el consumo de energía, aunque estas soluciones aún no están disponibles en todas partes.
También Neele-Vat ha dado el paso hacia el transporte eléctrico. Con el despliegue de su propio camión eléctrico, está adquiriendo activamente experiencia en la práctica diaria, desde la capacidad de despliegue y la autonomía hasta los momentos de carga y la infraestructura.
Al hacerlo, se ve inmediatamente dónde están los retos. La congestión de la red y la limitada capacidad de carga exigen una planificación inteligente y un enfoque diferente del despliegue de equipos. Al mismo tiempo, esta experiencia práctica ofrece valiosos conocimientos sobre lo que funciona y lo que no funciona en la logística eléctrica.
Al invertir y realizar pruebas por sí misma, Neele-Vat puede asesorar mejor a sus clientes sobre la viabilidad de los e-trucks dentro de su cadena de suministro y el impacto en los costes, la planificación y las operaciones.
¿Quiere saber qué significa la electrificación para sus procesos logísticos? No dude en ponerse en contacto con su interlocutor en Neele-Vat para que le asesore adecuadamente.